Y cuando decides apagarla, el momento se convierte en tensión…
dañándose el tiempo que comparten.
Si últimamente sientes que el momento con tu nieto se vuelve incómodo justo cuando apagas la pantalla…
No estás sola.
No es que él no te quiera.
Es que necesita una transición.
Aprende el método de 5 minutos para que tus nietos suelten la pantalla sin gritos ni tensión.